Pedagogía y Catequesis Eucarísticas

En nuestra parroquia, los días 6 y 7 de abril se estuvieron desarrollando unas charlas/conferencia/encuentro, amparadas por la presencia de San Manuel González, “El Obispo de los sagrarios abandonados”, a través de dos Hermanas Misioneras Eucarísticas de Nazareth, una de las instituciones fundadas por este Obispo enamorado tanto de la Divina Santidad Abandonada, como de la Humanidad Abandonada, en sus dos sagrarios: los Eucarísticos y los Humanos, hombres y mujeres que no han sido evangelizados o que no se han debidamente mantenidos  en la fe eucarísticas.

Las hermanas Sara-María y María Cecilia, canaria una y argentina otra, se han repartido la atención entre padres y catequistas y niños y niñas, que asisten normalmente a las sesiones de la catequesis en nuestra Parroquia. Con entusiasmo, alegría y competencias han ido desgranando el misterio de la sed y del hambre de presencia que Jesucristo tiene de cada uno de nosotros, seres humanos invitados a compartir su Amor, y tantas veces reticentes, renuentes y negadores, de esa Espera Infinita que Jesús mantiene ante nosotros, para entregarnos sus tesoros.

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Hacia el Domingo…8 de abril de 2018: “HOMBRES CON MEMORIA”

La semana pasada tuve la oportunidad de hablar con un hombre mayor, en silla de ruedas. Me dijo que estaba escribiendo sus memorias: “Para tirarlas luego a la papelera”. No sé si lo dijo en serio o había ironía en sus palabras. No me contó ninguna anécdota de esas memorias, tampoco me contó por qué las escribía, o para qué.

Pensé en muchas personas que publican sus memorias. Y quise relacionarlo con nuestros evangelios, que fueron escritos como “Memorias de los apóstoles”.

Rezando un largo Salmo que repasa la historia de Israel e invita a dar gracias y recordar las hazañas de Dios, volví a acordarme de las memorias del anciano Vicente: el Salmo me ofrecía la materia para recordar y para alabar a Dios, sus actuaciones a lo largo de la historia del pueblo elegido. Pensé que, más allá del Salmo, toda la Biblia había sido escrita para esto mismo: como materia de alabanza al Dios que es fiel a sus promesas.

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