Hacia el Domingo…16 de febrero de 2020: “ES POSIBLE OTRO CAMINO”

Otra vez nos llegan ecos dominicales del discurso del Monte. Ahí, el Maestro de Galilea expone su nueva interpretación de la ley de Dios y nos ofrece un camino nuevo de humanización: “Habéis oído que se dijo… pero yo os digo”. Son muchas cosas las que nos dicen, y no solo las leyes antiguas: también los profetas de la modernidad. No está nuestro camino en escuchar estas ofertas, sino en oír la palabra de Jesús, su propuesta de vida, su ley, su camino.

La plenitud de esta nueva ley que Jesús nos plantea queda resumida en una frase final: “Vosotros, pues, sed perfectos como es perfecto vuestro Padre celestial”. Esta sentencia suena, justamente, cuando se habla del amor a los enemigos, del amor a todos. Esa es la perfección, la santidad cristiana.

Se llama “perfección” porque es acabamiento. La santidad consiste en no quedarse a medias, es atreverse a llegar hasta el final, a seguir dando pasos, a perseverar. La santidad es el cumplimiento de nuestra vocación más humana; la santidad es un camino de personalización, de humanización. Somos más nosotros mismos cuanto más nos acercamos a la santidad. La santidad no es un conjunto de rarezas que van contra la naturaleza humana, sino plenitud de esa naturaleza, acabamiento de la creación de Dios.

Sigue leyendo