Hacia el Domingo…25 de octubre de 2020: “YO TE AMO”

No es algo habitual que un Salmo de hace casi tres mil años comience de una forma profundamente afectiva: “Yo te amo, Señor, tú eres mi fortaleza”. Más aún cuando el verbo “amar”, en su original hebreo, tiene un matiz de “amor visceral”, casi materno. Se trata del Salmo 18, que este domingo rezarán miles de personas en la eucaristía dominical.

El verbo inicial condiciona el tono de todo este himno de acción de gracias y de reflexión. El poema es largo y tiene algo de desbordante; como desbordante es la acción de Dios, que remueve el cielo con la tierra para salvar a una persona que está en peligro. Son las cosas que tiene el amor: no escatima medios para ayudar a la persona amada. Todo el poder de Dios al servicio de un hijo suyo que sufre la persecución de los enemigos. ¡Si conociéramos el poder de Dios y su amor hacia cada una de sus criaturas!

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