LA HORA DE LA FRATERNIDAD

La HORA DE LA FRATERNIDAD

Por Vicente A. H. Ruíz Blanco.

Este artículo es innecesario, tan sólo una voz más en el concierto de los gansos del Capitolio, pero aun así, y tal vez para conjurar internos  enemigos de difícil entendimiento mutuo, no puede negar que el placer de hablar de esto que sigue, es mayor que mi necesidad de silencio sobre el tema. Me explicaré.

Algunos cristianos intentan definir el activismo del Papa Francisco, en un tono irónico-cínico, como si fuera el de un “papa periférico”, en la Historia, como queriendo explicar que no hace otra cosa que no enfrentarse y esquivar los problemas del núcleo duro del complejo cristiano-católico universal. Pero no es cierto: lo que intenta es llevar el centro a todas las periferias, sin caer en la excentricidad, y viceversa: traer todas las periferias al centro, sin arrancar el corazón a la fe, dejándolo todo como si de una estrategia fundamentalista se tratara. Como el mismo Papa resiente y declara:

«Me acusan de dejarme instrumentalizar, ¡pero no solo por los musulmanes! ¡Por todos, incluso por los periodistas! Es parte del trabajo. Una cosa que quiero decir y lo repito claramente: desde el punto de vista católico, el documento no se ha movido ni un milímetro más allá del Concilio Vaticano II. Nada. El documento ha sido realizado en el espíritu del Vaticano II. Antes de tomar la decisión de decir: está bien así, lo terminamos así, se lo he hecho leer a algún teólogo e incluso al Teólogo de la Casa Pontificia que es dominicano con la hermosa tradición dominicana, no para ir a la caza de brujas, sino de ver lo correcto. Y él lo aprobó. Si alguno se siente mal, lo entiendo, no es algo cotidiano y no es un paso atrás. Es un paso adelante que viene de 60 años, el Concilio que debe desarrollarse. Los historiadores dicen que para que un concilio tenga consecuencias en la Iglesia se necesitan 100 años, estamos a medio camino. A mí también me ha pasado. Leí una frase del documento que me sorprendió y me dije: no sé si es segura. Sin embargo, ¡era una frase del Concilio! En el mundo islámico hay diferentes opiniones, unas más radicales, otras no. Ayer, en el Consejo de Sabios había al menos un chiíta y ha hablado bien. Habrá discrepancias entre ellos… pero es un proceso, los procesos deben madurar, como las flores, como la fruta».

Pero no adelantemos acontecimientos. Ahora, el último intento de vuelo sobre las heridas de la historia y con el sentido de una evangelización armónica y cumplida, ha mostrado el esfuerzo personal y de la Santa Sede –  de sus servicios diplomáticos y de las estructuras de diálogo institucional vaticanas –[1] que durante tantos años no han caído en el escándalo de la sangre martirial injustamente derramada, ni en la tentación de abandonar el entendimiento, el perdón, la esperanza ante las exageraciones de las morales civilizatorias, la ineficacia de los esfuerzos de los organismos responsables de la paz global y las profundas heridas personales que tantas familias deben superar día a día desde la directa experiencia de los conflictos interminables y las ausencias de respuestas esperanzadoras.

Ni soy el único, ni el Papa lo es tampoco, quienes nos hemos acordado de San Francisco de Asís, cuando en nuestra memoria rebuscábamos alguno de los hechos históricos en nuestras conciencias y culturas cristianas, algo semejante a este paso histórico el mismo Papa lo dijo días antes de escribir esto:

“Durante este viaje he recordado a san Francisco de Asís y su encuentro con el Sultán Al Kamil, del que se cumplen ahora 800 años, me ha ayudado a tener presente el Evangelio y los pobres durante todos mis encuentros”, lo dijo el Papa Francisco en la Audiencia General del primer miércoles de febrero de 2019, narrando en su catequesis su reciente Visita a los Emiratos Árabes Unidos para participar en el Encuentro Interreligioso en Abu Dabi.”

https://www.vaticannews.va/es/papa/news/2019-02/papa-francisco-abu-dhabi-catequesis-audiencia-viaje.html

El último documento firmado por el Gran Imán de Al-Azhar, Ahmad Al- Tayyeb  y Su Santidad Papa Francisco, este 4 de febrero, llamado “Documento sobre LA FRATERNIDAD HUMANA  por La paz mundial y la convivencia común”, no se ha limitado a permanecer en los límites de la razón, de la autocrítica, la reforma y los ocasionalismos circunstanciales de los  impulsos meramente humanos, ajenos a la trascendencia, sino que, como abre el PREFACIO de dicho documento, sitúa en primer lugar el presupuesto de una nueva contemplación de la moral del diálogo, la convivencia y la mutua responsabilidad global humanas, es decir: la fundamental FRATERNIDAD humana, sobre el sólido pódium de la FE, que

“… lleva al creyente a ver en el otro a un hermano que debe sostener y amar.”

 Los esfuerzos de la fe de los creyentes en Dios, “de todas las personas que llevan en el corazón la fe en Dios y la fe en la fraternidad humana” han sido y deben ser el motor de una voluntad buena y leal… que inviten… a las nuevas generaciones hacia una cultura de respeto recíproco, en la comprensión de la inmensa gracia divina que hace hermanos a todos los seres humanos, como se dice al final del Prefacio.

En forma de tesis, diríamos: “La inmensa gracia divina de la Fe, hace hermanos a todos los seres humanos”

 Por si alguna duda quedara respecto al “trabajo de fe” realizado por ambas partes, añade Francisco:

«El documento fue preparado con mucha reflexión y también orando. Tanto el gran Imam con su equipo como yo con el mío, hemos rezado tanto para lograr hacer este documento. Porque para mí solo hay un gran peligro en este momento: la destrucción, la guerra, el odio entre nosotros. Si nosotros creyentes no somos capaces de darnos la mano, abrazarnos, besarnos e incluso orar, nuestra fe será derrotada. Este documento nace de la fe en Dios, que es el Padre de todos y el Padre de la Paz. Condena toda destrucción, todo terrorismo, desde el primer terrorismo de la historia que es el de Caín. Es un documento que se ha desarrollado en casi un año, con ida y vuelta, oraciones… se ha dejado madurar, un poco confidencial, no para dar a luz al niño antes de tiempo. Para que sea maduro».

El papa Francisco, en las conversaciones de vuelta del viaje, en el avión, ha dicho:

“para mí ha sido muy conmovedor el encuentro con los sabios del Islam, un profundo encuentro, eran de diferentes lugares y de varias culturas. Esto también indica la apertura de este país a un cierto diálogo regional, universal y religioso. Luego me ha impresionado el convenio interreligioso: ha sido un evento cultural fuerte. Y lo he mencionado en el discurso, lo que hicieron aquí el año pasado sobre la protección de los niños en Internet. Hoy en día, la pornografía infantil es una “industria” que da mucho dinero y se aprovecha de los niños. Este país se ha dado cuenta de esto. También habrá cosas negativas…Pero gracias POR LA ACOGIDA” 

Pero una de las preguntas fue´:

El Gran Imán Al-Tayyib hizo hincapié en el tema de la islamofobia. ¿Por qué no se dijo algo también sobre la cristianofobia, sobre la persecución de los cristianos?

Y la respuesta subsiguiente:

“Yo he hablado de ello. No en ese momento, pero estoy hablando frecuentemente de eso. Creo que el documento se refería más bien a la unidad y la amistad. Pero condena la violencia y algunos grupos que se autodenominan islámicos – aunque los sabios digan que eso no es Islam – persiguen a los cristianos. Recuerdo a ese padre en Lesbos con sus hijos. Tenía treinta años, lloró y me dijo: Soy musulmán, mi esposa era cristiana y vinieron los terroristas de Isis, vieron su cruz, le pidieron que se convirtiera y después de su negativa le cortaron el cuello delante de mí. Este es el pan de cada día de los grupos terroristas: la destrucción de la persona. Por eso el documento ha sido de fuerte condena”.

En la Catequesis del miércoles posterior al viaje, el Papa Francisco, reevalúa el hecho y expresa el alcance de los contenidos de la declaración con estas palabras:

Además de los discursos, señala el Papa Francisco, se dio un paso más en Abu Dabi: el Gran Imán de Al-Azhar y yo firmamos el Documento sobre la Fraternidad Humana, en el que juntos afirmamos la vocación común de todos los hombres y mujeres a ser hermanos como hijos e hijas de Dios, condenamos todas las formas de violencia, especialmente la que se manifiestan por motivos religiosos, y nos comprometemos a difundir valores auténticos y la paz en todo el mundo. En una época como la nuestra, en la que existe una fuerte tentación de ver un choque entre las civilizaciones cristiana e islámica, y también de considerar las religiones como fuentes de conflicto, hemos querido dar otra señal clara y decisiva de que es posible el encuentro, el respeto y el diálogo entre sí y de que, a pesar de la diversidad de culturas y tradiciones, el mundo cristiano y el mundo islámico aprecian y protegen los valores comunes: la vida, la familia, el sentido religioso, el honor de los ancianos, la educación de los jóvenes y otros.”

https://www.vaticannews.va/es/papa/news/2019-02/papa-francisco-abu-dhabi-catequesis-audiencia-viaje.html

Volviendo al DOCUMENTO. En sus partes:

1ª Prefacio, con tres párrafos, que ya hemos resumido al principio.

2ª Documento,  A)  con 11 “en el nombre de…” ( en plan juramento) y luego con el

  1.    B) NOSOTROS, en 11 párrafos, de estructura “Declarativa”, separadas por  estos dos párrafos que representan y sintetizan los demás, resumen la voluntad de las partes y el tono de todo el escrito:

“En el nombre de Dios y de todo esto, Al-Azhar al-Sharif —con los musulmanes de Oriente y Occidente—, junto a la Iglesia Católica —con los católicos de Oriente y Occidente—, declaran asumir la cultura del diálogo como camino; la colaboración común como conducta; el conocimiento recíproco como método y criterio.

Nosotros —creyentes en Dios, en el encuentro final con él y en su juicio—, desde nuestra responsabilidad religiosa y  moral, y a través de este Documento, pedimos a nosotros mismos y a los líderes del mundo, a los artífices de la política internacional y de la economía mundial, comprometerse seriamente para difundir la cultura de la tolerancia, de la convivencia y de la paz; intervenir lo antes posible para parar el derramamiento de sangre inocente y poner fin a las guerras, a los conflictos, a la degradación ambiental y a la decadencia cultural y moral que el mundo vive actualmente.” 

http://w2.vatican.va/content/francesco/es/travels/2019/outside/documents/papa-francesco_20190204_documento-fratellanza-umana.html

Ahora , como en los problemas del ECUMENISMO, debemos encarnar y creer, cada cristiano y cristiana, sobre todo quienes estamos y nos sentimos “en conflicto” con los abusos de los demonios españoles, que intentan someter a toda la población a una guerra civil espiritual y cultural, cuando no de planteamientos y omisiones injustas, entre el Islam, los refugiados, los emigrantes, la situación económica y los delicados, penosos, profundos y persistentes problemas que nos aquejan…¿ cómo españoles? Haciendo de la convivencia un infierno constante.

No sabemos ya quien somos, y menos aún si miramos desde las religiones, lo que nos identifica; y el abandono de la cultura de los valores y el pensamiento integral hace que nuestras reflexiones se conviertan en piedras arrojadizas que nos lanzamos unos a otros, porque estamos perdiendo el SENTIDO DE LA HISTORIA, de la FRATERNIDAD, y hemos echado todas las cartas en el tramposo tapete de la igualdad y la libertad, como si con esas dos únicas alpargatas pudiéramos recorrer hasta el fín, el largo camino de la historia de cada día. Viajemos para ENCONTRAR-NOS. SALGAMOS para unirnos y no nos dejemos dominar por esa LEGIÓN de demonios que nos impiden ser sujetos auténticos, protagonistas de nuestra verdad, de una verdad que- si no la aceptamos, amamos y la cultivamos toda entera, nos precipitará, (como a los cerdos de la parábola de Jesús que nos relatan en tres versiones MARCOS 5, 1-20; MATEO 8,28-34; LUCAS 8, 26-39.) en el abismo de los tiempos tenebrosos. Así que, no basta con seguir deseando que, por lo menos sigamos comiendo jamón y manteniendo la industria porcina. Ni, por supuesto prohibir que, a quienes nos gustan hasta sus andares, nos cambien los gustos en nombre de … otro dios desconocido que no sabemos de qué pie cojeará. Por eso, acabemos con la frase con las que “Papa-Francisco” comienza su autocomentario al viaje emiratí:

«Ha sido un viaje demasiado breve pero para mí ha sido una gran experiencia. Creo que cada viaje sea histórico y también que cada uno de nuestros días sea para escribir la historia cotidiana. Ninguna historia es pequeña, cada historia es grande y digna. E incluso si es fea, la dignidad está oculta y siempre puede surgir».

Ciudad Real, 6 de Febrero 2019.

Bibliografía:

http://w2.vatican.va/content/francesco/es/travels/2019/outside/documents/papa-francesco_20190204_documento-fratellanza-umana.html

(https://www.vaticannews.va/es/papa/news/2019-02/papa-francisco-abu-dhabi-conferencia-prensa-avion.html)

https://www.vaticannews.va/es/papa/news/2019-02/papa-francisco-abu-dhabi-catequesis-audiencia-viaje.html

[1] Expreso mi profunda gratitud a Mons. Paul Hinder, Vicario Apostólico de Arabia del Sur, que preparó y organizó el evento para la comunidad católica, y mi ‘gratitud’ se extiende con afecto a los sacerdotes, religiosos y laicos que animan la presencia cristiana en esa tierra”. https://www.vaticannews.va/es/papa/news/2019-02/papa-francisco-abu-dhabi-catequesis-audiencia-viaje.html