Hacia el Domingo…27 de septiembre de 2020: “HAY VIDA MÁS ALLÁ DE LAS PANTALLAS”

Ha comenzado un nuevo curso entre miedos e incertidumbre. La principal preocupación ha sido preparar adecuadamente los protocolos para intentar que no se extienda la pandemia, sobre todo en los colegios.

La sensación general es que todo esto nos desborda a todos, la preparación no está a la altura de las dificultades que nos van llegando.

Además de la preocupación por el virus, conozco a muchas personas que, como cada año, han estado atentos a otros protocolos a principio de curso. En estos días pasados, muchos han querido comenzar el nuevo curso, una vez más, haciendo Ejercicios Espirituales.

Es importante afrontar las tareas con una “programación”. Así se hace en el mundo de la enseñanza, en la empresa, en muchos ámbitos de nuestra sociedad. No sé si hay gente que también se atreve a realizar un “programa de vida” para el nuevo curso. En el fondo, se trata de la tarea más importante: construirnos como personas; la enseñanza, la empresa, el horario, son medios que nos ayudan a ello.

Para esto se hacen los Ejercicios: para programar el nuevo año desde la búsqueda de la voluntad de Dios para cada uno de nosotros.

He tenido la suerte de compartir esta semana pasada unos días de Ejercicios con unas monjas de nuestra tierra. Supongo que habrá sido enriquecedor para ellas poder realizarlos, pero he de decir que también enriquecen a quienes las acompañan.

¡Cuánto humaniza la búsqueda sincera de Dios! Cómo nos enriquece, cómo nos hace más varones y más mujeres, más nosotros mismos.

¡Cuánto gozo brota del deseo de amar a los demás! Es contagiosa la alegría serena y profunda de quien habla siempre bien de sus hermanas, de quien sirve en el silencio y ama de forma callada.

Estamos acostumbrados a asomarnos al mundo a través de la ventana de nuestros informativos; también nos vamos alimentando de series y programas que no paran de surgir en la vorágine del consumo televisivo. La imagen de la realidad que nos va quedando es triste y fea, llena de ruido y vacía de esperanza. ¿Será así todo?

Gracias a Dios, existen otras ventanas por las que muy pocos miran, pero que nos ofrecen una realidad mucho más matizada y profunda, mucho más sencilla y positiva.

Los informativos seleccionan las noticias y nos las ofrecen interpretando su contenido. Pero existen muchas otras noticias y existe, también, otra forma de interpretar eso que nos cuentan.

El mundo de lo pequeño es mucho más hermoso que el mundo de los poderosos, ese que se construye con el dinero, la fama y, no pocas veces, con la mentira y la violencia.

La sociedad que construyen los políticos y los medios de comunicación no lo es todo, gracias a Dios. Existe vida más allá de las pantallas, existe pensamiento más allá de las ideologías, existe amor más allá de la ruptura que se siembra por doquier.

Pero hace falta libertad y hondura para comprender esto, es necesario pararse para no dejarse llevar por las corrientes de la tormenta, que todo lo quieren arrastrar. Ejercitar el interior para vivir libremente, desde los propios principios, con criterio, tomando las propias decisiones después de pensarlas.

Es una buena idea comenzar un curso con “programación personal”, tomando las riendas del propio camino, para pensar y actuar con libertad en medio de un mundo cada vez más masificado.

La realidad es compleja, la realidad es bella: es importante aprender a descubrirla con todos sus matices y responder a sus retos con toda libertad.

Manuel Pérez Tendero