“OTRA BALDOSA MÁS” por Vicente A. H. Ruíz Blanco.

Otra baldosa más

Por Vicente  A. H. Ruíz Blanco.

El 5 de mayo del 2014, a la vista de lo que vemos en el apartado “ARCHIVOS” de la página parroquial, comenzamos a publicar en red una variada oferta de “CATEGORÍAS” (25), y hasta la fecha del 19 de julio del 2020, se han registrado un total de 761      entradas. Evidentemente no es un Diario Parroquial, pero sí una muestrecita de lo que se ha ido realizando, reflexionando, comunicando…¡claro está! Esta no es toda la vida de la parroquia, ni siquiera un asomo, y a veces pienso con algunos, que pudiera ser una pérdida de tiempo, energía y  vitalidad… ¿Por qué no?

El NEGATIVISMO, es una dimensión de la dialéctica social en todo lo que es  elementalmente humano, así que, también hemos tenido que afrontarlo, como casi todos en casi todo. Pero no nos han detenido aún  en el entuerto. Seguimos dejando rastro, con los que consideran POSITIVO mantener esta BALDOSA VIRTUAL en la construcción parroquial.

Yo no soy un experto en rendimientos de ningún tipo. Sí lo tuve que ser en la extinta vida profesional, cuando la educación y la enseñanza  públicas se iban alejando de los valores personalistas, y reduciéndose a lo económico-político-ideológico casi mostrenco. Pero eso no amargó mis días ni mi moral profesional. La lucha sigue en campo cada vez más asqueante  y más apasionante – que todo se da en el mismo plato combinado- y no hay que mirar más que a la GRAN ESCUELA DE MODALES, que es el PARLAMENTO, para ilustrar lo que decimos.

Pero volvamos a nuestras ovejas. No sé si merece la pena seguir enredándose con todo o con parte, en esta Pizarra, cuando no hay ninguna obligación de mantenerla. Pero no todo es asunto exclusivamente moral. Hay algo de deportivo también. De excedentario. Dicen que eso es salud, pero también dicen que donde  hay de sobra, también revela lo que hay de carencia en otros lugares. Sobran palabras. Sobran silencios. Sobran imágenes… la necesidad es el motor de la antigua economía de la pobreza. El exceso, el despilfarro es la perversión de las necesidades de la economía del desarrollo. Ya nadie cree en esas economías – como en casi nada – , pero la Tierra es cada vez más expoliada, por la ley y sin la ley. La mentira se va adueñando de todo y al final, no seremos nada…ni nadie. Ninguno.

Nos importa un rábano ser pandémicos. La pandemia del ateísmo, del relativismo irresponsable es la más letal.  La falta de justicia global e interpersonal van siendo las supremas palas excavadoras del abismo que nos engulle a casi todos. No se trata ya de comer o no del árbol de la vida, es que hemos aserrado el árbol y solo queda un tocón a medio enterrar.

La cuenta del imput/output, del debe/haber, de las entradas/salidas, de los ingresos/gastos, del import/export…del  sí y el no, ya no sirven para entendernos, porque hemos inventado y practicamos sin descanso la retroversión, la malversación y el prodelirio, la alucinación racionalista… y no sé qué más FAKES-MAKES, para llegar antes que los demás a la meta del poder y mantenerse en él hasta la muerte…de los otros casi siempre.

Es la incultura del solipsismo, de la autoreferencia, del hecho diferencial absolutista…de la conversión de los límites en fronteras excluyentes, pero…el poder lo quiere todo bajo sí. También hay que desempoderarse para darse a servir. Pero esto es otro cante.

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