Creatividad Pobre y Miserable.

Antes, de quienes presentaban una obra que no era suya, se decía que la cosa era copiada o robada.

Ahora, algunos roban la obra, la presentan, se la admiten y hasta son apoyados desde algunas entidades sociales.

El propio autor decía que era material robado.

Un personaje que roba, profana y lo que haga falta, con tal de lograr el triunfo rápido y  el ser conocido, y después de esta hazaña aún pudiera atreverse a decir que ya tiene existencias para la próxima ocasión que se le ocurra decir, asegurando que tiene “obra nueva”.

Y como el dos sigue al uno, ya está la segunda entrega, pues la falta de originalidad es una mala hierba que abunda mucho.

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El tiempo, tu tiempo, el tiempo de Dios.

¿Cuánto tiempo hace que no te sientas un ratito a solas delante de Dios y le dices:

«Aquí estoy, Señor” ?

Cuando Dios llamó a Samuel, esa fue la respuesta que había de dar:

«Aquí estoy»

Nosotros a veces andamos cerca de Él, con Él, pero no se nos ocurre ni siquiera preguntarle:

-«¿Señor, qué quieres de mí? Ni decirle  «Aquí estoy, Señor»

Vamos directamente, le hacemos una pequeña oración y ya está; la petición de lo que esperamos nos conceda y listo.

Y Dios calla.

Él siempre calla, calla y espera un poquito de nosotros, un poco de alegría por nuestra parte, de sentirnos ante Él, de que le digamos algo más; que le demos las gracias porque nos ha escuchado.

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