No sé si la siguiente carta expresa correctamente el corazón de mi anciana amiga Isabel.
Estimados señores políticos:
Me gustaría dirigirme a ustedes para pedirles una actitud de la que se habla mucho en estos tiempos: misericordia. Seguro que han oído hablar de ella, aunque provenga de ámbitos cristianos. Les ruego misericordia para personas como yo, cercanas ya al final de sus días.
Hace muchos años mis hijos tarareaban una canción muy famosa de un señor inglés que vivía en Nueva York; Imagine se titulaba. Su melodía era entrañable, pero a mí nunca me gustó. Aquel señor nos invitaba a imaginar un mundo perfecto… Sigue leyendo «La Anciana Isabel»
