El doble mandamiento del amor resume toda la moral cristiana. Fue Jesús mismo quien, en la misma perspectiva que las escuelas fariseas de su tiempo, resumió toda la Ley, toda la Escritura, en estos dos preceptos unidos por la palabra “amarás”.
Pero Jesús no inventó nada: tomó dos mandamientos de la Ley de Moisés, del Pentateuco. El primero, del libro del Deuteronomio, de esa pequeña oración que los judíos siguen rezandoSigue leyendo «¿La ley más importante?»
