Semana de Misericordia
Semana Santa es tiempo de procesión y tiempo de vacación. Por eso, todos miran al tiempo meteorológico para buscar el sol que haga posible la vacación y la procesión.
Semana Santa es también, mucho antes, tiempo de misericordia. Para que así sea, es menos necesario el sol y la temperatura exterior. Necesitamos, en cambio, un corazón ardiente, un sol que ilumina desde dentro y nos hace ver rostros y necesidades que, para la gran mayoría, pasan desapercibidos.
La primera Semana Santa, la más real, la de Jesús de Nazaret, fue el tiempo de misericordia más concentrado de todos los siglos.
En el Jueves Santo, Jesús convoca a sus discípulos a su mesa para alimentarlos con su propio cuerpo, con su propia vida derramada en la sangre. Lo ha hecho a lo largo de todo su ministerio: no solo ha dado de comer a las masas hambrientas, sino que les ha regalado su palabra y su esperanza, ha comido con ellos para devolverles la dignidad, sobre todo a los pecadores y despreciados. En el Jueves Santo, la misericordia toma forma de mesa: comer con Jesús nos devuelve la dignidad y alimenta con su amor nuestros cuerpos doloridos.
AVISO: Escuela Bíblica
El viernes, 18 de marzo, tenemos Escuela Bíblica a las 17:00 h., en los salones parroquiales, para todo aquel que quiera asistir. ¡Os esperamos a todos!
Hacía el Quinto Domingo de Cuaresma
Poveda
No será candidata al Óscar. Se hablará de sus deficiencias y sus logros, de su poco presupuesto y el atrevimiento de sus realizadores. No sé cuáles serán exactamente las opiniones de los expertos, pero agradezco haber podido ver la película sobre Pedro Poveda, fundador de la Institución Teresiana.
Me agrada la falta de maniqueísmo con que son tratados los problemas políticos. Ningún asomo de sangre, violencia, rencor. ¡Qué diferencia con muchas otras películas que también tratan temas relacionados con la guerra civil!
De forma muy leve, pero también muy respetuosa, se trata el tema tan de actualidad del carácter laico de la educación. Invita a la reflexión, espero que a todos.
Me agrada que la película nos presente a un hombre, sacerdote, que luchó por el papel de la mujer en la sociedad y en la Iglesia. Cuando tiene que marchar para Madrid desde Jaén, no teme dejar su obra completamente en manos de las mujeres: “Esta es vuestra hora”, les dice.
